Rahal // Nomada // Nomad

 
Mi familia era nómada. Teníamos varias jaimas alineadas. Los hermanos cuado se casaban levantaban una jaima para la nueva familia. Yo no nací en un hospital. Nací en una jaima en el desierto del Sahara. Mi madre no estaba en la cama sino que dio a luz como se hacía en el desierto: de pié con las manos en alto, agarrando una cuerda que venía de arriba y haciendo así fuerza para echarme fuera.  

Cambiábamos habitualmente el friq, el campamento. Formábamos una caravana y nos movíamos cuando las condiciones cambiaban o según el tiempo que hacía o el agua que teníamos. A veces cambiábamos el sitio a diario; otras, pasábamos un mes en el mismo lugar. En verano llegábamos a estar tres meses sin movernos. Pero en invierno nos movíamos mucho en busca de hierba para los animales.

La mayor parte del tiempo la pasé en los alrededores de Smara y Hausa, en el norte. Pero viví también un año en El Aaiún y también en Eyderia y Mahbes. Dependía de dónde estuvieran destinados mis tres hermanos. Cuando los cambiaban de ciudad a veces nosotros los seguíamos con las jaimas y con el ganado, pero no siempre. En el 74 empezamos a vender los camellos y las cabras porque no quedaban pastores para cuidarlos.

My family was nomadic. We lived amongst a many tents organized together. Whenever one of my brothers got married, they’d raise another tent for the new family. I wasn’t born in a hospital; I was born in a tent in the Sahara desert. My mother wasn’t in a bed, rather she gave birth like one does in the desert: standing up with her hands in the air holding onto a rope that extended down from the top of the tent pushing to bring me into the world.

We regularly changed friq (our camp). We travelled in caravan and we moved depending on the conditions of the winds, the temperature or whether or not we had water. Sometimes we moved everyday other times we spend more than a month in one place. In the summertime we are usually stayed like three months in one place. But, in winter we had to move often to find vegetation for the animals.

Most of my childhood we spent in the area around Smara and Hausa, which are in the north. But I also lived for a year in El Aaiún and also in Eyderia and Mahbes. I usually moved where my three older brothers were assigned too, from one region to another we’d follow them with our tents and our herd, but not always. In 1974 we had to start selling off the camels and the goats because there weren’t many more herdsmen to take care of them.